IsLABentura Canarias 2026

Los guionistas de IsLABentura 2026 reclaman su lugar en la industria: "Tenemos grandes ideas y ganas de trabajar"

A pocas jornadas de que finalice la segunda fase del laboratorio de guion, charlamos con sus 'protaguionistas' sobre su sitio en la industria, sus reclamaciones y deseos

La Gomera·
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Los 16 guionistas seleccionados de la quinta edición de IsLABentura Canarias
Los 16 guionistas seleccionados de la quinta edición de IsLABentura Canarias · Fotografía: Eduardo P. Goñi | Kinótico

Emmanuelle Kesch, Isaí Escalada, Pablo Borges, Laura Reviejo, Sofía Martín, Juanjo Durán, Nerea Guitart, Jorge Hernández, Raquel Herrera, Antonio Rojano, Cristina Naranjo, Juan Pedro Vera, Pedro Ayose, Marta Ambel, Rubén Fernández y Francisco Martín. 16 nombres propios, 16 guionistas que reclaman su lugar y visibilidad en una industria que no siempre tiene la puerta abierta o en la que no cuentan con las herramientas y oportunidades necesarias para alcanzar el pomo. Antes de que la segunda fase del laboratorio de guion IsLABentura Canarias 2026 llegue a su fin, charlamos con una generación de ‘protaguionistas’ que busca dar el salto, que reclama mejoras y que, en un acto de pasión e idealismo, lucha por cada proyecto e idea.

En un foro como el de IsLABentura las preocupaciones comunes toman forma y se comparten. Los plazos, las ayudas, las solicitudes… forman una compleja red de preocupaciones que ensombrecen una profesión artística que sufre, como la que más, los vaivenes constantes de la industria audiovisual. La clase de 2026, elegida por sus historias genuinas, representa un interesante mapa de los deseos y carencias. Tan solo siete de los 16 ‘protaguionistas’ de la edición han podido dar el salto y ver su nombre en crédito de algún largometraje o de alguna serie. Casos como el de Antonio Rojano (‘Las noches de Tefía’, ‘Los años nuevos’) o Laura Reviejo y Marta Ambel (‘Una novia por vacaciones’, ‘Una novia por Navidad’), que han podido firmar ya algunos de sus primeros proyectos, propios o colaborativos, no suponen la tónica común del grupo. Un grupo de nuevas voces que luchan por encontrar su lugar en la industria.

Uno de los últimos talleres de la edición, precisamente, corría a cargo de Pablo Bartolomé y Alba Lucío que, en representación del Sindicato ALMA, presentaron ‘Guionistas en condiciones: Consejos y advertencias del sindicato ALMA para dignificar nuestra profesión’. Una formación orientada a “como moverse en el mercado, en la industria y conocer los derechos propios”, como señalaba Alba Lucío, algo que implica “conocer las leyes y las prácticas abusivas para poder identificarlas”. Desde el sindicato cuentan con “asesoramiento y herramientas para resolver” cualquier duda sobre contratos, negociaciones y abusos que se produzcan dentro de la industria. “Es importante que la industria os trate como profesionales y para eso vosotros tenéis que conocer vuestro propio oficio y los derechos que conlleva”, recalcaba Bartolomé. La conclusión fundamental de la cita celebrada en La Gomera era la sostenibilidad en el tiempo: “Tenemos que entender que para que perdure en el tiempo y siga habiendo guionistas tenemos que colaborar para dignificar nuestra profesión y no ir a peor”, reclamaba Lucío, mientras que Bartolomé insistía en que hay “derechos que crees que tienes conquistados que se pueden perder” con un simple cambio de ley.

Pablo Bartolomé, guionista y miembro de la junta directiva de ALMA, en IsLABentura 2026
Pablo Bartolomé, guionista y miembro de la junta directiva de ALMA, en IsLABentura 2026 · Fotografía: Eduardo P. Goñi | Kinótico

Tiempo es dinero

En la marejada de contratos, negociaciones, cesiones de derechos y cláusulas, las nuevas hornadas de guionistas luchan por reclamar su hueco, no ser pisoteados y poder hacer de su arte su modo de vida. “Lo primero es que te den la oportunidad. Que alguien apueste por ti”, recuerda Isaí Escalada en conversación con Kinótico, “Pero hay, también, un tema de dinero para poder tener el tiempo que necesitas para dedicarle a un proyecto en condiciones”. Una idea que los representantes de ALMA marcaron como fundamental: saber cuánto vale el trabajo de un guionista y su tiempo. En esta misma línea se mueve Juanjo Durán, operador de cámara y editor de una productora en Mallorca que dedica su tiempo libre a la escritura. “Las ayudas del ICAA nos vienen muy bien porque es un dinero que se emplea única y exclusivamente para pagar tu tiempo para escribir”, algo fundamental dentro de una industria “difícil y en la que hay mucha competencia”.

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"Escribir es una profesión muy sacrificada (...) y hay mucho tiempo invertido no remunerado" (Francisco Martín)

Combinar el trabajo de guionista con otras facetas, ya sea dentro o fuera del audiovisual, es la realidad para más del 75% de los ‘protaguionistas’ de la edición. Un caso paradigmático es el de Nerea Guitart, que, además de participar en IsLABentura 2026, ha conseguido una de las ayudas a la creación del Festival de Málaga, rodará en octubre su primer cortometraje y se encuentra desarrollando un largometraje documental. “Yo trabajo en producción de servicios. Hace poco estaba aquí en Canarias con una película. Voy combinando la producción con el guion. Me da parar vivir. Cuando termino un trabajo, tengo el tiempo para escribir”. Como explica Francisco Martín, “escribir es una profesión muy sacrificada, como lo es el arte en general y hay mucho tiempo invertido no remunerado”. El guionista reconoce haber tenido que parar el resto de su actividad laboral e ir al paro para “poder trabajar y desarrollar” su guion y “emplear las 12 horas diarias” para llegar a la finalización del mismo con el tiempo disponible.

No todos los casos son iguales, pero la precariedad puede afectar a todos. Jorge Hernández es, además de guionista, novelista. Está trabajando ya en su cuarta novela y lo combina con la escritura de guiones para largometrajes, documentales, series y otros formatos, desde los videojuegos a la novela gráfica. “Es una suerte para mí poder combinar diferentes tipos de escritura”, admite, “pero sí deberíamos intentar conseguir que el trabajo sea más estable o regular. Nuestro trabajo es muy estacional. Un mes facturas y otros siete no lo haces; y sin saber si vas a tener la posibilidad de volver a trabajar”.

Foto de familia de la segunda fase de IsLABentura 2026 en la isla de La Gomera
Foto de familia de la segunda fase de IsLABentura 2026 en la isla de La Gomera · Fotografía: IsLABentura

Reclamar espacios

Solucionar la inestabilidad de la profesión, la intermitencia de los ingresos y la falta de oportunidades no es tarea sencilla, pero hay posibles caminos a explorar que los ‘protaguionistas’ de la edición ponen en primer plano. Laura Reviejo y Marta Ambel son las creadoras de la primera serie vertical en España (‘Una novia por Navidad’) y de la segunda (‘Una novia por vacaciones’), ambas para Atresplayer. A IsLABentura acuden por separado, pero con ideas de mejora para el sector en mente. “Ha sido un muy buen año para nosotras, pero es una cosa cíclica. No dejamos de ser autónomas”, señala Reviejo, que considera que se necesitan “más ayudas al desarrollo” y las dificultades que genera el que no se cubra la falta actual de puestos como los de “ejecutiva de desarrollo” en las empresas productoras. Una línea de pensamiento que mantiene Ambel. “Al final, estamos desarrollando proyectos que se quedan en cajones y poder ver, por fin, algo materializado en pantalla es una suerte”, y añade, “Lo que necesitamos es más confianza en el talento emergente”. Cristina Naranjo, que presenta una comedia romántica en el laboratorio, admite que su mayor deseo es “que vuelvan las salas de guion grandes. Que vuelva a haber la manera de contratar a gente nueva y entrar ahí para poder seguir aprendiendo y formándose en un contexto profesional”. Algo que, por descontado, ayudaría a “crear más oportunidades, crear un mundo más diverso e historias más complejas”.

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“Para escribir se necesita tiempo y se necesita energía y si la estás invirtiendo en sobrevivir se hace cuesta arriba” (Juan Pedro Vera)

En una semana en el que se cierra el plazo para solicitar las ayudas a la escritura de guiones del ICAA, que este año cuentan con la mitad de dotación respecto a 2025, estas herramientas se convierten en pilares claves para el desarrollo de nuevo talento. “Soy una persona que está muy pendiente de las ayudas y constantemente desarrollando proyectos”, reconoce Sofía Martín, que ha trabajado en concursos, en diferentes formatos de televisión e, incluso, desarrollando guiones de reels para Instagram. “Tienes que ser una persona muy polifacética, tener historias propias y saber como moverlas. Ojalá consigamos que los guionistas junior entren en la industria, tenemos ideas muy chulas y muchas ganas de trabajar”. El dramaturgo Antonio Rojano, que ya ha visto asociado su nombre a producciones de amplio recorrido, desea “que las productoras puedan ampliar la confianza en nuevas historias, nuevos proyectos y, estando en un laboratorio de guion, también a nuevos autores”, realizando una llamada directa “a los productores para que confíen” en que hay sangre fresca de la que beber. Una generación de guionistas que, por las circunstancias que les ha tocado vivir, tienen los pies en la tierra. “Para escribir se necesita tiempo y se necesita energía y si estás invirtiendo eso en sobrevivir se hace cuesta arriba”, denuncia Juan Pedro Vera que suma a las dificultades el “efecto embudo” que sufre su generación. “Cada vez somos más guionistas que salimos de másteres de formación en guion y gente autodidacta que también se suma a esta carrera de fondo por conseguir un huequito. Nos vamos agolpando en una industria en la que creo que se dan pocas oportunidades”.

Natalia Mateo durante el taller 'Dirección de actores y actrices para guionistas' en IsLABentura 2026
Natalia Mateo durante el taller 'Dirección de actores y actrices para guionistas' en IsLABentura 2026 · Fotografía: Eduardo P. Goñi | Kinótico

Las periferias y la visibilidad

Las problemáticas estructurales comunes a todos los guionistas pueden, en otros muchos casos, sumarse a circunstancias concretas al acumularse factores como, por ejemplo, el de la nacionalidad o el geográfico. Emmanuelle Kesch se encuentra “en un buen momento ahora mismo, aunque hace dos meses no, algo clásico del guionista”, admite con sorna, y se encuentra trabajando como jefa de guion de una telecomedia en Perú. “Suelo trabajar mucho para Perú, lo que quiere decir que de cara a mi país me va bien, pero de cara a España no, todavía no consigo integrarme en el mercado de guionistas”.

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"Si usas el territorio, pero no muestras un poco nuestra realidad, acabamos siendo sector servicios" (Raquel Herrera)

Para los canarios Pablo Borges y Raquel Herrera la sensación puede ser, en parte, similar. Para Borges, que no entiende el oficio “sin varios calderos en el fuego, el sector desde las Islas Canarias reclama más espacios, mientras nos seguimos dedicando a otros sectores del cine” y reclama el apoyo necesario para seguir contado sus propias “historias y seguir haciendo cultura”. Herrera, formada como actriz y directora de ‘Voy a desaparecer’, llegó al guion “un poco de rebote”, pero aspira en el futuro a poder centrar su mirada en las islas: “Es lo que me apela a mí. Y lo que me gustaría pedir a otros guionistas, como actriz, y a otras productoras, es que se atrevan a crear cosas en Canarias, desde Canarias, con protagonistas canarios y con nuestro lenguaje. Al final si usas el territorio, pero no muestras un poco nuestra realidad, acabamos siendo sector servicios y somos un monocultivo, como fuimos con el tomate, como somos con el turismo y como somos ahora con los rodajes”.

Aunque el panorama no es sencillo para estos 16 ‘protaguionistas’, IsLABentura Canarias les proporciona un nuevo impulso para seguir luchando por mejores condiciones, para crear una red de contactos vital en el sector y para hacer creer uno de esos proyectos que están deseando ver la luz. “Yo siempre digo que los guionistas estamos en la mierda”, sentencia Rubén Fernández con una sonrisa, “Los guionistas trabajamos con nuestras emociones, con nuestros dramas, con lo cual es algo doloroso y al mismo tiempo es una especie de terapia”. Una profesión que empuja a los malabarismos personal y profesionales y que oasis como los laboratorios de guion permiten dar “un poquito de gasolina y esperanza para seguir trabajando”. Y una vez ese trabajo fructifique, que al guionista se le entregue el respeto y dignidad debida. “Tenemos que coger más visibilidad, estar donde están las directoras y las actrices presentando las películas”, reclama Pedro Ayose, “De alguna manera somos las personas que iniciamos las historias. Creo que si ocupamos los lugares que otras personas están ocupando seremos mucho más visibles. Desterrar la imagen del guionista en su casa, en su mesa, medio escondido… yo quiero ocupar los estrenos, las alfombras rojas, como los ocupan las otras personas del equipo”. Guionistas que, sin miedo, recuperan por derecho propio un lugar que nunca debieron perder.

*** Este artículo es posible gracias al laboratorio de guion IsLABentura Canarias, una iniciativa del Instituto Canario de Desarrollo Cultural, adscrito a la Consejería de Universidades, Ciencia, Innovación y Cultura del Gobierno de Canarias, que se gestiona a través de la unidad CANARY ISLANDS FILM