Mesa redonda | Festival de San Sebastián
Kinótico examina el futuro del cine colombiano: “Para hacer cine en un país como Colombia, necesitas ayudas externas”
Ante la posible implantación de medidas dañinas para el crecimiento del audiovisual colombiano, cuatro panelistas conversan sobre sus fortalezas y las previsiones
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La potencia del cine colombiano salta a la vista. Cada vez más, sobre todo en los festivales de cine internacionales, vemos películas procedentes de ese país que captan la atención y que ocupan lugares significativos. Como muestra están las producciones presentadas y galardonadas en la Mostra de Venecia, así como las cintas que figuran a lo largo y ancho de la 74° edición del Zinemaldia. Aprovechando nuestra cobertura especial del Festival de San Sebastián, con el patrocinio de Repsol, organizamos una mesa redonda para conversar sobre el futuro del cine colombiano. Para ello Kinótico convocó a la productora Adriana Agudelo y a los directores María Vaughan, Juan Manuel Betancourt y Juan Sebastián Mesa.
No podemos esbozar un futuro obviando el presente, que a pesar de lucir brillante y prometedor, se ha visto tambaleado tras el anuncio, por parte del nuevo gobierno de Abelardo De la Espriella, de la cancelación de estímulos del Ministerio de Cultura. “Es muy preocupante y grave el hecho de que un gobierno nuevo llegue y cancele una cosa que llevaba 27 años cumpliéndose, que son reconocimientos a trayectorias, a obras y a impulsar nuevas carreras”, sostiene Juan Manuel Betancourt, cofundador de la productora Cuatro ojos, una postura compartida por los otros invitados. A mediano y largo plazo, Adriana Agudelo esboza algunas de las posibles consecuencias de la aplicación de tal medida: "Que se desincentive y se ralentice la velocidad en la que venimos produciendo y creciendo como industria, como gremio y como campo artístico, de pensamiento y de creación”, enfatiza. También Agudelo señala un efecto parecido al que vive Argentina referente a la instauración de cierta narrativa dirigida a las audiencias: “Que las artes no son necesarias, que los recursos deben ir destinados a la seguridad, a la protección, a la guerra”.
En las últimas décadas se ha registrado un crecimiento exponencial de la producción del cine colombiano: de entre tres y cinco estrenos anuales a principios de los años 2000 se ha pasado (según cifras de 2025) a más de 70. Los cuatro ponentes concuerdan en que ese crecimiento y fortalecimiento de la industria audiovisual se debe a la gestión de Proimágenes (entidad pública y privada creada en 1997 con el objetivo de impulsar el desarrollo del sector audiovisual), así como de la implantación de Ley de Cine (2003, conocida como la Ley 814 ) y las normativas posteriores (como la Ley 1556). Para los ponentes se hace imperioso mantener la independencia, así como manifestarse en contra de medidas dañinas para un sector que además genera miles de puestos de empleo.
Una misión pendiente de cara al futuro es lograr una paridad real. Que más del 80% de los cineastas sean hombres hace que nos preguntemos dónde quedan las mujeres directoras en el panorama del cine colombiano. “Siempre han estado ahí, solo no les paran bolas”, afirma María Vaughan, quien actualmente está terminando la realización de su cortometraje ‘Santuario’. “En Colombia hay muchos incentivos, pero a veces la gente detrás de los mismos pueden ser más hombres y escogen proyectos dirigidos por hombres”, ahonda Vaughan, “entonces hay menos visibilidad y financiamiento para proyectos de mujeres, pero ahí siempre hemos estado y estaremos cada vez más”. Para Adriana Agudelo está claro que las mujeres en la industria audiovisual colombiana han tendido a “cuidar” de los otros dentro y fuera del set de rodaje. Sin embargo, la productora, que ha trabajado con la ganadora de la Concha de Oro 2022 Laura Mora en la serie ‘Cien años de soledad’, dice "estar segura de que el futuro del cine es mujer”.

Otro de los temas abordados en esta mesa redonda fue el de los presupuestos y coproducciones. Juan Sebastián Mesa tiene claro que “para hacer cine en un país como Colombia, necesitas ayudas externas, o sea, el fondo colombiano por si solo ya no es capaz de respaldar una película por completo”. Precisamente su proyecto ‘Lovers go Home!’, ganador del WIP-Latam del Zinemaldia de este año, es una coproducción entre varios países (incluyendo España). En ese sentido, Betancourt hace notar que, a pesar de que existen tratados de coproducción con España o Canadá, le resulta extraño que no se dé el caso con países de América Latina. Las alianzas con el llamado ‘mercado natural’ luce pues como una de las tareas pendientes. En ese futuro del cine colombiano, con la irrupción de nuevas generaciones, los panelistas vislumbran diversidad, como también nuevos lenguajes, así como la exploración y mezcla de diferentes géneros. “Hay unas búsquedas muy interesantes”, enfatiza Juan Manuel Betancourt. “Veo con mucho optimismo lo que está ocurriendo, lo que está en ebullición de estos 20 años de un crecimiento industrial y de esa misma búsqueda artística. Creo que el futuro colombiano es bastante brillante”.








