Entrevista
El Instituto del Cine Madrid busca a los productores ejecutivos del mañana: "La actitud y polivalencia son clave"
Hablamos con Luis Ángel Ramírez, director del Máster de Producción Ejecutiva del Instituto del Cine Madrid y ganador del Goya por el cortometraje 'Cerdita'
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“Creo que no hay solo una sola forma de entender la producción ejecutiva”, responde Luis Ángel Ramírez, director del Máster de Producción Ejecutiva del Instituto del Cine Madrid y ganador del Goya por el corto 'Cerdita', de Carlota Pereda, cuando le preguntan por lo que define a una profesión cada vez más determinante en el día a día de la industria audiovisual española. “La figura del productor ejecutivo siempre ha estado muy diluida en todos los procesos que genera la trazabilidad de la ejecución de un proyecto”, explica un profesional que defiende que “un buen productor ejecutivo debe saber cuál es la mejor manera de financiar, de explotar y de generar diálogo con sus posibles espectadores de un proyecto, además de saber dialogar en el ámbito creativo y, por supuesto, entender cuál es el lugar de ese prototipo que estás trabajando en el ecosistema audiovisual”.
Ramírez cree que la posición del productor ejecutivo tiene algo de renacentista, “aunque a lo mejor suene un poco pretencioso decirlo así”, bromea. “Estamos acostumbrados a que un trabajo en cine tenga unas competencias muy concretas y un productor ejecutivo tiene que hacer muchas cosas”. Una de esas funciones es ser capaz de escalar los proyectos. “Creo que el productor ejecutivo al final es quien mejor entiende, por ejemplo, por qué ‘Sirat’ debe de ir a un festival como Cannes o cómo debe ser la conversación previa que hay que generar de cara a su estreno. ‘Los domingos’ también es otra inteligentísima forma de entrelazar la propuesta de una directora y cómo es el debate que ésta puede generar con el público”.
Según el productor de ‘La desconocida’, resulta fundamental estar muy pendiente de cuáles son los cambios que hay en el mundo audiovisual. “El sector está cambiando todo el tiempo, la percepción de los contenidos está evolucionando a una velocidad vertiginosa. Llevo mucho tiempo en la profesión y los ritmos de la industria han cambiado mucho. Los cambios que antes tardaban 10 años ahora llegan en 10 meses”, reconoce. “Desde la pandemia, ha habido un cambio en la percepción y en la forma de consumo. Eso también ha alterado la concepción de los contenidos. Vivimos en un mundo multipantalla y en un mundo donde el ámbito de la creación cinematográfica y de la ficción seriada se está alimentando de IP's. Antes no ocurría tanto. Ahora tenemos el fenómeno Wattpad, por ejemplo. Hay muchas cosas que están impactando en la creación de contenidos y de universos y hay que saber cómo incorporarlos a la industria”.
La revolución más inminente a la que tiene que adaptarse la industria es, por supuesto, la inteligencia artificial. “Al productor se le está exigiendo una doble actitud de apertura a esas disrupciones tecnológicas, pero con un criterio. No tenemos que adoptar una herramienta por la fascinación tecnológica ni rechazarla simplemente porque nos produzca un temor casi ancestral. Se trata de evaluar qué aporta esa herramienta tecnológica”, explica Ramírez. En el caso de la IA, el sector está viendo qué puede aportar la IA a cada una de las fases de la elaboración y de la concreción de un proyecto.

“Hay que utilizar la IA para dinamizar cada fase de la cadena de valor y de la cadena de ejecución de una obra. Me parece muy interesante la aplicación de la IA a modo de lluvia de ideas, por ejemplo, cuando estás trabajando la elaboración in-house de una idea que se te ha ocurrido”. El productor apunta también a la gestión y la planificación como campos donde puede resultar más útil esta herramienta, aunque hace hincapié en que eso no quiere decir que se vaya a eliminar de la ecuación los puestos de trabajo y los criterios más humanos. “Hay que entender cuáles son las implicaciones legales, las implicaciones laborales, las éticas… Todo eso también impacta, claro, pero hay que conocerlo para poder implementar esta tecnología desde una lógica de la sinergia, no de sustitución”, aclara.
Precisamente las sinergias son otros de los campos más importantes para los productores ejecutivos del mañana, como demuestran las numerosas coproducciones participadas por empresas españolas que verán la luz en unos días en el marco de la 79 edición del Festival de Cannes. “Es verdad que durante la crisis los recursos disminuyen y es normal que en ese contexto los productores nacionales intenten que esos recursos repercutan en obra nacional, pero eso ha pasado en España y en prácticamente todos los países en los que se ha sufrido la crisis de 2008. Una vez se ha superado esa crisis, hemos vuelto a una amabilidad que se manifiesta con la coproducción minoritaria, fundamentalmente”. Ramírez presenta a España como “un puente evidente” de la coproducción entre Europa y Latinoamérica, una herramienta a potenciar en el futuro. “La coproducción es una forma de diversificar riesgos y de alcanzar nuevos públicos y nuevos mercados, pero también de generar una expertise o de compartir una expertise con productores ejecutivos del ámbito iberoamericano y del ámbito europeo, que aportan muchísimo para el presente y para el futuro. Una coproducción no es solo una coproducción de una película, sino que también implica tener una visión a futuro, un partner y una posibilidad de trabajar a futuro con un compañero de viaje”.

Un nuevo curso
Entre octubre de 2026 y junio de 2027 se celebrará una nueva edición del máster especializado en la producción ejecutiva de cine y televisión, una formación donde se enseña a dirigir y gestionar una empresa audiovisual, desarrollar un proyecto, financiarlo, ejecutarlo, distribuirlo y promocionarlo de la mano de los mejores profesionales de la Industria Audiovisual. “En las aulas tenemos gente con diferentes habilidades y formación previa”, reconoce su director. “Me gusta que haya gente que viene del audiovisual, por supuesto, pero también que vengan del mundo del derecho, de las finanzas o incluso de la ingeniería… La producción requiere sinergias de diferentes pulsiones y es muy interesante cuando nos encontramos gente que haya sentido la pulsión de trabajar en las industrias creativas en general y la cinematografía en particular”. Para Ramírez hay una palabra clave que deben cumplir todos los aspirantes: actitud. “Hablamos de actitud de trabajo, actitud colaborativa, actitud comunicativa y actitud a la hora de entender que es un trabajo que exige y al que se le exige mucho porque va a tener que estar en todas las fases de la película, aunque para mí la más importante es hacer un buen desarrollo. Es el ADN de la película”.
El profesorado del Máster incluye a profesionales consagrados de la industria como Álex Lafuente, Ania Jones y Lara Pérez Camiña (fundadores de BTeam Pictures), Yolanda Ferrer (directora de marketing y comunicación de Wanda Vision), la productora Marisa Fernández Armenteros (Buena Pinta Media), el publicista y productor Alvar Carretero, la abogada en propiedad intelectual Mabel Klimt o la directora de postproducción de ficción María José Martín, entre otros perfiles de la industria que exploran los diferentes campos de la profesión. En el próximo ejercicio se incorporarán profesionales reputados de la industria como Fernando Franco (“un espejo en el que deberían mirarse desde el punto de vista creativo muchísimos productores”), Alberto Morais, Silvia Lobo, José Esteban Alenda o Fernando Vitoria de Lecea.
“Intentamos mapear todo el sector y que cada uno de los profesores tenga una vida profesional activa muy potente. Me gusta testear previamente su capacidad pedagógica de transmitir sus conocimientos y para involucrar al alumno. Es fundamental”. En el Instituto del Cine confiesan prestar mucha atención a los distribuidores de cortometrajes (“un formato maravilloso para empezar la carrera de un productor ejecutivo”), a las obras de directores noveles y al trabajo de la producción ejecutiva internacional. “Hay mucho potencial en ese campo porque España es, sin duda alguna, el lugar donde mejor se está comprendiendo el incentivo fiscal para recursos internacionales y, ojo, porque también tiene un componente creativo”, reivindica el director.
Además del Máster de Producción Ejecutiva en cine y televisión, el centro también tiene cursos especializados en campos como la dirección de cine, el cine documental, la dirección de arte, la postproducción de sonido o la dirección y producción de videoclips. “Nos gusta mucho que dentro del propio aula se generen sinergias entre los alumnos para formar empresas, por ejemplo”, explica el gestor. “Tenemos un máster de dirección que funciona estupendamente bien y siempre alimentamos ese diálogo entre producción ejecutiva y dirección, para que cada año se formen parejas de trabajo. Este año van a surgir dos o tres productoras que ya empiezan a trabajar en proyectos propios”, celebra Ramírez.
***Este artículo es posible gracias al Máster de Producción Ejecutiva del Instituto del Cine Madrid.








