Masterclass | Festival de San Sebastián
Ion de Sosa: "Rodar en 16 mm te enseña disciplina, porque cada plano te cuesta un dinero"
El director de fotografía de 'Espíritu sagrado' y 'Aro Berria', nominado al Goya a la Mejor Ópera prima por 'Mamántula', reflexionó sobre la profesión y cómo llegó a ella
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En Kinótico, en el marco de nuestra cobertura especial de la 74 edición del Festival de San Sebastián, hemos organizado una serie de clases magistrales con profesionales del cine que pasan estos días por la capital donostiarra. Acogidos por nuestro set audiovisual en la Plaza Okendo, patrocinado por Repsol, pondremos en valor diversos oficios del audiovisual que van desde la composición musical hasta los efectos especiales, pasando por la dirección de fotografía. Uno de sus mejores exponentes contemporáneos en el cine español es Ion de Sosa, nominado al Goya por 'Mamántula' y responsable de la fotografía de títulos como 'Espíritu sagrado', 'Aro Berria', 'Ariel' o 'El fantástico caso del Golem'. "Cuando doy clase, lo que intento explicar es que ante todo somos compañeros de viaje para los directores y las directoras. Les ayudamos a que esa película que se han imaginado, llegue de la forma más fiel y que el lenguaje, una vez hecha la película, les siga representando", explica De Sosa, sobre la propia materia ontológica de su profesión, siempre difícil de definir.
En la charla completa, que puedes ver en nuestro canal de Youtube y que se traduce en treinta minutos de conocimiento puro, el director de fotografía recordó cómo llegó a interesarse por esta parte concreta del cine: "Tengo una historia muy bonita. Estudié imagen y sonido, un grado de Formación Profesional. Ahí conocí a una persona, Saioa Nadal, que me dijo que iba a hacer unas pruebas para la ECAM. Yo no sabía en ese momento ni qué era. Acabamos entrando los dos. Fue una cosa muy casual, porque ahí conocí a quienes serían amigos luego como Luis López Carrasco o Luis Ferrón. A través de los compañeros estudiantes, empecé a aprender de la profesión del cine (...). Después de la crisis de 2008, emigré a Berlín, me compré una cámara de 16 mm y ahí empecé una formación autodidacta que vino a partir de lo práctico y lo pragmático y de empezar a rodar. Ahí aprendí tempo, templanza y cuánto tiene que durar un plano. Rodar en 16mm te enseña disciplina, porque cada plano te cuesta un dinero".
De Sosa también tuvo tiempo, en nuestro encuentro, de reflexionar acerca de la discordia, y de cómo entenderse con los directores cuando hay una diferencia en los acercamientos a la película que se quiere contar: "La discordia me interesa mucho porque siempre va sobre qué le conviene más a la película. Cuando yo propongo una cosa y se desestima, no es una cuestión de ego. Es lo que yo considero que podría ayudar a una película, de una determinada manera que estamos buscando (...). Tienes que hacerles sentir muy seguros y decirles que tú no habías entendido lo que ellos querían narrar. Me apego mucho a la persona que tiene la idea completa en su cabeza. Y tienes que tener el ánimo de seguir proponiendo, porque te pueden decir que no muchas veces y, de repente, hay una idea que entra. Hay una cosa hermosa en ir entendiendo poco a poco al director o la directora", completó De Sosa.









