Entrevistas

Dolores Fonzi, homenajeada en Santander: "Siento que es urgente filmar y la resistencia está en eso"

La actriz y directora recoge en el Festival de Cine de Santander el Faro Dos Orillas, que reconoce su contribución a tender puentes entre España e Iberoamérica

Santander·
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La actriz y directora Dolores Fonzi, durante la 10 edición del Festival de Cine de Santander, en septiembre de 2026
La actriz y directora Dolores Fonzi, durante la 10 edición del Festival de Cine de Santander, en septiembre de 2026 · Fotografía: Festival de Cine de Santander

***Este artículo es posible gracias al Festival de Cine de Santander, que celebra su edición número 10 entre el 11 y el 17 de septiembre

La actriz y directora argentina Dolores Fonzi ha recogido este miércoles el Faro Dos Orillas que entrega el Festival de Cine de Santander, un galardón con el que se reconoce la contribución a tender puentes entre España e Iberoamérica. Fonzi ha destacado en los últimos años tanto como intérprete como en calidad de directora, después de haber presentado sus dos películas hasta la fecha -'Blondi' y 'Belén'- en el Festival de San Sebastián.

Al certamen donostiarra viajará justo después de recoger el premio que le otorga el certamen cántabro, y que en ediciones anteriores recibieron Nahuel Pérez Biscayart, Diego Peretti o Maribel Verdú. Y con motivo de este galardón, ha charlado con Kinótico sobre su labor como cineasta, su pulsión artística, su mirada sobre lo que ocurre en su país natal, Argentina, y la realidad de las mujeres en el mundo del cine.

La actriz y cineasta Dolores Fonzi recoge el Faro Dos Orillas en Santander
La actriz y cineasta Dolores Fonzi recoge el Faro Dos Orillas en Santander · Fotografía: Festival de Cine de Santander

Recibes el Faro Dos Orillas del Festival de Cine de Santander, un premio que busca reconocer el puente que se crea entre Iberoamérica y España. ¿Qué supone para ti este galardón?

Siento mucho agradecimiento. Es un honor y reconfirma que todos estos años de trabajo en Argentina, de la mano de festivales de aquí como San Sebastián, Santander y muchos más, hacen que sigamos celebrando que se hacen películas. Aunque en nuestro país en este momento esto es muy complicado, se celebra eso, el equipo que se arma de orilla a orilla, que logra que sigamos haciendo películas, que es lo importante, que sigamos reuniéndonos y celebrando el cine. Así que es un premio en ese sentido, porque represento a alguien que hace puente entre los dos lugares, pero también a todas las personas que fueron parte de mi trabajo en todos estos años.

En los últimos años hemos visto tus dos trabajos como directora y llegas a recoger este premio en calidad no solo de actriz, sino también de cineasta. ¿Cómo te ha cambiado el hecho de dirigir películas?

Siento que tengo más para festejar y más áreas donde divertirme. Es como un regalo, más allá de actuar. Actuar es lo que yo sé, y dirigir es como un regalo plus, pero no me ha cambiado la sensación o la alegría de hacer películas por dirigir. Sí es verdad que hay más responsabilidad y hay más equipos que conoces en profundidad, porque actuando ocupas solo una parte del proceso y dirigiendo estás en todo. Pero lo que ha cambiado más bien es que tengo ganas de seguir dirigiendo y actuando y como que ya no hay fronteras entre las actividades, como que todo es parte del mismo universo. Es un regalo realmente poder trabajar de lo que hacemos, que es muy fantástico y divertido, y genera unión entre las personas. Me dio más madurez de poder hacerme cargo de otros roles, pero con las mismas ganas de seguir trabajando en equipo.

En tu cine puede destacar ese calado social y ese compromiso. ¿Sientes que tienes alguna misión, sobre todo en los últimos años como directora?

Siento que ser mujer en la industria del cine es más complejo que no serlo. Desde mi carácter de mujer y de ser político, no es que vivo la responsabilidad como un deber, como un deber ser, sino que la vivo como algo que no puedo evitar ser. Me gusta que ya es mi cine, hice dos películas, siento que es como un mundo a descubrir y que cada película que haga va a ser un mundo a descubrir con ese material y que lo que me importa a mí es dar mi punto de vista sobre cada material. Siento que no le quiero escapar a la humanidad, aunque haga una película fantástica. Una película de fantasía seguramente tendrá mi mirada. No hay que perder la humanidad nunca, y menos en estos momentos del mundo.

Has hablado de ser una mujer cineasta. Hace pocos días, en el Festival de Venecia, se le preguntó a la presidenta del jurado, Maggie Gyllenhaal, por la escasa presencia de mujeres. ¿Hay un retroceso?

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"La desigualdad sigue molestando a los que deberían dejar lugar a los que venimos"

Creo que es peor que eso, creo que nunca hubo un avance real. Creo que es verdad que la mujer, en poder de sus decisiones y pudiendo darle más espacio a sus disciplinas, cada vez va allanando más lugares donde seguramente todo ese tiempo que mujeres han decidido ser madres y se han perdido en esa maternidad y después lo recuperan, bueno, hay muchas mujeres hoy día que no se detienen en la maternidad y que continúan en su disciplina. Creo que se va a equiparar un poco, se va a balancear un poco más los espacios que nos ganamos con tiempo y ganas. No es que hubo un momento donde se igualó y de repente ahora hay un retroceso, sino que hubo un momento donde no quedó otra de poner la vista en esta desigualdad, pero que igual esa desigualdad sigue molestando a los que deberían dejar lugar a los que venimos. Siguen mandando a los que seguían mandando, los que comandan los festivales siguen siendo los mismos, los hombres del cine siguen siendo los mismos. En un momento envejecerán tanto que ellos tendrán que correrse, pero mientras tanto, como decía Charly García, los dinosaurios continúan al mando.

Cuando recogiste el Goya a la Mejor Película iberoamericana pronunciaste un discurso bastante potente, hablaste sobre la llegada de la derecha. ¿Cómo crees que va a afectar o que está afectando al cine, en concreto en tu país?

En Argentina claramente es una guerra declarada a la cultura y al cine, pero también a la literatura y a todo lo que tenga que ver con la cultura. Por supuesto, el peligro que ven es el peligro que realmente sienten, porque la cultura es nuestra identidad y nuestra memoria, tenemos un gobierno negacionista de lo que ha pasado en el país. No es inocente la mirada o ignorante, es mucho más dedicada y siento que tiene que ver mucho más con un plan de destrucción hacia la cultura. Yo soy optimista en general y siento que no lo van a lograr. Siempre que haya una voz que quiera decir algo o una historia que contar, la contaremos con lo poco que tengamos. Lo triste es ver a mis colegas de la industria sin trabajo, teniendo que hacer otras cosas para sobrevivir, por eso siento que es urgente filmar y la resistencia está en eso, en estos encuentros de cine, donde se celebra el cine, en que me den este premio a mí en este festival, también reconfirma que hay algo que se valora el hacer, no importa dónde, y que no lo lograrán.

¿Son irreversibles los cambios que ha sufrido el INCAA?

Se perdió completamente la figura del Estado como ayuda o como recurso de filmar, eso es así. Lo que tarde en caer este gobierno, estaremos ahí para rearmar lo que haya que hacer para volver a lo que sabemos que funciona.

Hace más de 10 años que se presentó ‘Truman’ en San Sebastián, un festival al que has ido muchísimo y al que vuelves este año. ¿Qué recuerdos te trae este certamen y qué pensamientos evoca sobre tu relación con España?

La primera vez que fui a San Sebastián fue mucho antes, hace 25 años, creo, con la primera película de Fito Páez como director. Yo tenía 22, ese fue mi primer festival y a lo largo de los años siguientes fui cada vez que pude. Hace unos 26 años que venimos al festival. Para mí, Rebordinos y su conciencia sobre lo que sucede en América Latina y esa hermandad que es inevitable, esa que nosotros sentimos como una bienvenida constante, hace que San Sebastián se convierta en uno de los festivales más amables del mundo, no solo para las mujeres, sino para los cuentos que suceden en la otra orilla, del otro lado del agua. Así que es el festival que más quiero, dl que más recuerdos tengo, donde más fiestas he ido. Parte de mi historia con el cine tiene que ver con San Sebastián.

En los próximos días vuelves con Pablo Larraín y ‘Mis muertos tristes’. ¿Qué sensaciones tienes?

Es una serie, aunque haya sido admitida como una película para competición oficial. El año pasado vine con 'Belén' y ahora venir con esta como actriz, con Mercedes Morán, me hace sentirme contenta. También con la alegría de estar en el último año de Rebordinos en el festival y orgullosa de participar con este material, que es muy contundente.

Entre rodajes como actriz y recoger premios por 'Belén', ¿te ha quedado tiempo para avanzar en tu siguiente proyecto?

Estoy terminando el guion y firmo el año que viene. Fue un año muy intenso con 'Belén', así que este año me di tiempo para la escritura. No se puede contar, pero a mí me encanta, estoy muy contenta con el guion, una adaptación de una novela también.