Entrevista
Fernando Rebeil mete la cámara en prisión con 'Parió la cochi': "Los presos crearon una realidad tan intensa que conmueve"
El éxito del cortometraje 'Parió la cochi' culmina un camino que transformó a su director y acercó a jóvenes reclusos nuevas herramientas desde el cine y el ar
Hay quienes dicen que el cine te permite escapar brevemente de la realidad. Para otros, esa fuga momentánea significa salvación. El actor y director Fernando Rebeil fue testigo de ello cuando un sueño cinematográfico personal le devolvió un destello de libertad a un grupo de jóvenes reclusos mexicanos. Así nació 'Parió la cochi', un cortometraje independiente filmado al interior del Instituto de Tratamiento y Aplicación de Medidas para Adolescentes (ITAMA) en Hermosillo, Sonora. Ahí, los propios internos convirtieron el encierro en un escenario donde se representaron a sí mismos en recuerdos y, sobre todo, en sus más profundos anhelos. Este ejercicio fue galardonado en agosto como Mejor Cortometraje mexicano de ficción en el Festival Internacional de Cine de Guanajuato 2026 (GIFF), uno de los certámenes fílmicos más importantes del México para impulsar nuevos talentos y narrativas experimentales. Con ello se reconocía la transformación de un pequeño cineclub semanal, coordinado por el propio Rebeil dentro del penal, a ejemplo del poder de transformación del cine.
Con más de 17 años como gestor cultural y actor, Fernando conoce bien ese sentimiento. Su paso por el teatro mexicano –junto a actrices de la talla de Arcelia Ramírez– ha fortalecido una carrera que se extiende a exitosas series como 'El Mochaorejas' y a proyectos cinematograficos dirigidos por autores como Amat Escalante y Ernesto Contreras. Originario de la Ciudad de México, pero con un profundo acercamiento a los temas del norte del país, en el interior del ITAMA ayudó a adaptar una obra de teatro escrita en el centro a partir del interés del profesor Gilberto Landeros Santini. De ese proceso nació este, su segundo cortometraje como director a ocho años de 'El pulso de la tierra' (2018), y su cuarto como productor, tras títulos como 'Una mano bajo la nieve', premiado en el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) en 2022.
“Era muy emocionante trabajar con ellos”, recuerda el también actor de 'Oso polar', primera película mexicana filmada en su totalidad con teléfonos celulares. “Dar clases siempre es una experiencia intensa porque uno abre su corazón y da todo de sí mismo. Yo siempre he buscado poder transmitir mi experiencia y ayudar a sacar lo mejor de lo que uno ve en las personas que están frente a mí queriendo aprender. Aquí, el sentimiento se intensificó porque eran morros con mucha energía contenida, que llevaban mucho tiempo ahí encerrados, además, en una edad de pleno descubrimiento y exploración; todos con experiencias de vida muy intensas”, añade.

Actuar en libertad
Profundamente conmovido por el compromiso de sus alumnos, Fernando supo rápidamente que estos talleres modificaron positivamente la conducta al interior del penal ya que, meterse en problemas, significaba perderse de una nueva clase de cine. “Su energía me hizo revalorar mucho la actuación”, afirma Rebeil. “Ellos trabajaron de forma visceral con sus propias emociones, creando una realidad tan intensa que conmueve”. De esa forma, el egresado de la renombrada escuela de actuación CasAzul, asumió el rodaje con la delicadeza que requería la confianza otorgada por sus alumnos. Contando únicamente con un permiso de medio día de trabajo, el realizador Hermann Neudert y la 'coach' actoral Patricia Ortiz se hicieron cargo de la cámara y del sonido directo, respectivamente; es decir, del teléfono celular y del micrófono amarrado a un palo de escoba con el que filmaron, como lo muestra la foto detrás de cámaras.
Así, por algunos momentos de brillo, la prisión se llenó de libertad y la violencia fue eclipsada por la imaginación. Los ocho jóvenes -Juan Carlos, Brandon, José Rodolfo, Luis Alberto, José Ángel, Francisco Martín, Joel Francisco y Omar Guadalupe– improvisaron, quizá desde sus propios sueños, una vida diferente. Ese espíritu quedó incluso en los créditos finales, entre las risas y equivocaciones reales que ya han trascendido la pantalla. Tras el triunfo en el GIFF, Rebeil sigue desarrolando 'Mucha mierda', su ópera prima coescrita con Rodrigo Ruiz Patterson, y conduce el programa 'Léemelo' en TV UNAM, mientras algunos de aquellos jóvenes comienzan también a imaginar su futuro desde la cultura. En Sinaloa y Sonora existe una expresión para anunciar que algo finalmente ha dado frutos o que vienen tiempos de abundancia, esa frase es: “Ya parió la cochi…”. Así es que la cosecha apenas empieza.









