Entrevista
Willem Dafoe ('El anfitrión'): "Lo bueno de hacerse mayor es que puedes ser más imprudente en tus elecciones profesionales"
El actor presenta en el BCN Film Fest la película dirigida por Miguel Ángel Jiménez y en la que comparte pantalla con Emma Suárez, Carlos Cuevas y Francesc Garrido
Actualizado:
Arranca el BCN Film Fest y lo hace, entre otros, con Willem Dafoe en la plantilla titular. Uno de esos actores todoterreno que lo ha hecho casi todo en su carrera. Más de 150 créditos, desde ‘La última tentación de Cristo’ a 'Nosferatu', siendo actor fetiche en los últimos años de Wes Anderson, Robert Eggers o Yorgos Lanthimos y con innumerables premios y reconocimientos a su espalda, incluyendo cuatro nominaciones a los Premios Oscar (‘Van Gogh, a las puertas de la eternidad’, ‘The Florida Project’, ‘La sombra del vampiro’, ‘Platoon), el Premio Donostia y una Copa Volpi. En 2026, año en el que le veremos en ‘Werwulf’ y ‘Tenzing’, es uno de los principales reclamos del BCN Film Fest, donde presenta su primer título del año: ‘El anfitrión’. Una coproducción con Grecia dirigida por el español Miguel Ángel Jiménez y en la que Dafoe comparte pantallas con Emma Suárez, Carlos Cuevas y Francesc Garrido, entre otros.
El intérprete no ha parado de trabajar en los últimos años, combinando grandes producciones estadounidenses con proyectos independientes. Un curioso currículum sobre el que Dafoe no reflexiona demasiado. “No puedo pensar en ello. Se valora proyecto a proyecto. Estoy trabajando mucho, pero cuando no encuentre buenas oportunidades no trabajaré. No trabajo por trabajar”, admite, “Lo bueno de hacerse mayor es que puedes ser más imprudente en tus elecciones porque sientes que tus elecciones, es decir, si una película no tiene éxito, no te va a destruir. No ayuda, pero no te destruye”. Trabajando desde el inicio de la década de los 80 es consciente y tiene muy presente el paso del tiempo. “Debo admitir que me estoy haciendo mayor, así que es un poco como decir "hay que aprovechar el momento". A veces veo actores mayores -y no me veo a mí mismo como tal, cuando estoy llegando a esa edad- y no tienen buenas oportunidades, así que siempre estoy deseoso de abarcar un amplio espectro de papeles y siempre busco trabajar en diferentes tipos de películas”.

Una curiosidad natural por el trabajo –“Mientras me sienta bien y me interese, seguiré adelante”- y un interés genuino por seguir descubriéndose como actor. ‘El anfitrión’ es la adaptación al cine de la novela griega escrita por Panos Karnezis. Un proyecto en desarrollo durante varios años y que llegó a manos de Dafoe en el rodaje de ‘Inside’, de Vasilis Katsoupis. “Uno de los productores se estaba haciendo con los derechos del libro. Me lo contó y sonaba interesante, me mostró referencias visuales e incluso me habló del director que tenía en mente”, recuerda Dafoe, “pero no pensé que me estuviera haciendo un pitch para mí, no me veía dentro de ese mundo”. Sin embargo la relación de Dafoe con el proyecto no se perdió, conoció a Miguel Ángel Jiménez, vio sus películas y pensó: “Me cae bien él y me gustan sus películas. Todo surgió de forma natural”.
Markos, su personaje en la película, es un oligarca griego todopoderoso que aprovechando la celebración del cumpleaños de su hija busca poner en orden todos sus asuntos pendientes, incluido el embarazo que él no desea para su descendiente: “Cuando me contaron la historia, pensé que no había ningún papel para mí. Porque a veces piensas: "Dios mío, soy tan diferente a esa gente, o no pertenezco a ese mundo". Pero después siempre recuerdo a Burt Lancaster o a Marlon Brando en ‘El Padrino’. No hay nada italiano en Marlon Brando. No hay nada que te haga pensar que podría encajar en ese mundo. Pero terminó, quizás por no pertenecer a ese mundo, adoptando un enfoque diferente y elevándolo, y nos brindó un personaje que no habíamos visto antes. Así que esa es siempre la esperanza, que a veces es una ventaja no vivir en ese mundo. Te hace más flexible para imaginar algo que no existe y crear algo original o específico”.
En la curiosa partida de ajedrez que propone ‘El anfitrión’, en la que Dafoe ejerce de maestro de ceremonias, todos los personajes se mueven por amor e intereses, navegan entre el egoísmo y la búsqueda de libertad. “Markos tiene relaciones complicadas con mucha gente, ya sea su hija o su esposa. Hay amor ahí, pero hay mucho abuso y muchos malentendidos. Pero entre escenas intentamos cultivar esa parte del amor que a veces no está tan desarrollada en la pantalla”, echa la vista atrás el actor, “Éramos una gran familia. Había un ambiente real de fiesta de cumpleaños. Y como era un elenco internacional, eso también ayudó a darle cierto sabor”. La película permite a Dafoe mostrar el rango interpretativo al que nos tiene acostumbrados y en el que el se siento cómodo, incluyendo bailar y cantar: “Siempre he tenido un enfoque físico en mis actuaciones. Ahí es donde me siento cómodo. De ahí vengo. Porque actuar se trata de hacer cosas. ¿Y cómo se hacen las cosas? Haciéndolas con el cuerpo”.
‘El anfitrión’ se rodó en Corfú, lo que ayudó al grupo a entrar en sus personajes – “Gente de diferentes países que viene a un lugar para celebrar una fiesta. Eso es más o menos lo que hicimos”- y Dafoe se encontró rodeado de un destacamento de talento patrio. “Fueron maravillosos. Saben cómo pasarlo bien. Tienen un buen equilibrio entre trabajar duro y estar muy relajados. Ya sabes, a veces los actores están muy estresados. Disfruté trabajando con ellos”, rememora Dafoe desde la Casa Fuster de Barcelona, “La mayoría de mis escenas fueron con Emma [Suárez], y me encantó la relación con ella porque es muy agridulce. Nuestros personajes tienen muchos problemas, pero también hay amor”. Una experiencia que le deja un muy buen sabor de boca para volver a trabajar con talento español si le llega el proyecto adecuado, aunque el futuro y los personajes que le llegaran sean insondables para el intérprete: “Solo quiero seguir haciendo lo que me gusta y que me suponga un reto. No quiero corromperme. Quiero que actuar siga siendo un poco emocionante, un poco divertido, un poco interesante... Y eso me guiará, siempre me ha guiado, y no creo que vaya a cambiar. El cine está cambiando muy rápido. El mundo está cambiando muy rápido. ¿Quién sabe? Puede que llegue el día en que ya no me atraiga. Sigo haciendo teatro, y el teatro se vuelve cada vez más importante para mí. Así que ya veremos”.










