Entrevista

Los Premios Quirino vuelven a Santa Cruz de Tenerife mirando al futuro próximo: "Se está yendo a por más, pero sin anabólicos"

Charlamos con Silvina Cornillón sobre las novedades para la edición que se celebra del 15 al 17 de abril, el cambio de sede y el refuerzo de sus actividades de industria

Madrid·
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Foto familia de Instituciones, profesionales y asociaciones asistentes a la lectura de nominaciones de los Premios Quirino 2026 en São Paulo.
Foto familia de Instituciones, profesionales y asociaciones asistentes a la lectura de nominaciones de los Premios Quirino 2026 en São Paulo. · Fotografía: Premios Quirino

"Aférrate a aquello que te hace diferente", nos exhortaban en el ‘Dumbo’ (1941) de Ben Sharpsteen. Un lema que la animación iberoamericana parece haber tomado por bandera. Sin los medios y presupuestos de los grandes estudios de Hollywood, los estudios de animación y artistas a un lado y otro del Atlántico han desafiado las limitaciones a base de talento y creatividad, así como a fuerza de grandes historias que reflejen la diversidad y la riqueza cultural. El cine animado, en todas sus variantes, ofrece infinitas posibilidades de contar y de ser contado y esa fertilidad es la que los Premios Quirino de la Animación Iberoamericana buscan reflejar cada año en sus finalistas, así como ayudar a tejer una cada vez mayor red de contactos e intercambio en las actividades que despliegan a lo largo de todo el año. Del 15 al 17 de abril se celebra la novena edición del renombrado certamen, unos Premios Quirino que cuentan con el patrocinio principal del Cabildo de Tenerife a través de Turismo de Tenerife y la Tenerife Film Commission. Aprovechamos la ocasión para charlar con su directora, Silvina Cornillón, sobre las novedades del 2026, el cambio de ubicación y el refuerzo de sus actividades de industria.

En su presente edición los Premios Quirino vuelven a sus orígenes, a la ciudad que los vio nacer. “La Laguna es un lugar precioso y nos ha acogido entre algodones en los últimos años”, recuerda Cornillón, “Pero de alguna manera los Quirino están volviendo a su origen en Santa Cruz de Tenerife”. Una decisión estratégica pensando en el presente y futuro de la iniciativa, que responde tanto a una cuestión estratégica “de juego de posibilidades” y de logística. Una vuelta al origen, pero acompañada de la “experiencia y el bagaje de todos estos años” y de un contexto muy diferente al inicial: “Lo sentimos como una evolución natural. Ahora mismo en Tenerife hay una enorme cantidad de empresas de animación gracias a la explosión del sector. Volver a Santa Cruz es una apuesta a largo plazo para poder proyectar a lo grande más actividades. Algo que la infraestructura de la ciudad nos permite”. Un cambio pensando también en quien acude a una cita fundamental en el sector de la animación, al ofrecer “más oportunidades" a las personas que se desplazan hasta allí y participan en los Quirino, democratizando de esta manera “la accesibilidad al evento”.

Hace un año Silvina Cornillón se enfrentaba a su primera edición de los Quirino como directora, con un nombramiento pocos meses antes del evento. Ahora, un año después, completa el primer ciclo completo. “Ha sido un año muy intenso y en el que siento que hemos conseguido importantes logros”, confiesa. Un ejemplo se encuentra en el anuncio de los finalistas el pasado mes de marzo y que se celebró por primera vez en Instituto Cervantes São Paulo (Brasil). “Para esta novena edición nos marcamos como objetivo el profundizar más en las relaciones con Iberoamérica y eso pasaba por abrir horizontes”, señala Cornillón, “Y lo complementamos con la celebración del Laboratorio de futuros”. La sensación de la directora es que ha sido “un año desafiante, que suponía subirse a un tren que ya estaba en movimiento” y, asimismo, de “gran aprendizaje para detectar las necesidades de quienes asisten a los Quirino dentro de un escenario muy cambiante y desafiante a nivel internacional”. Cornillón agradece la oportunidad que supone este nuevo rol “para ser el trampolín para que los objetivos marcados se logren” y asegurar “que el evento no pierda identidad, que se está yendo a por más, pero sin anabólicos”.

Silvina Cornillón, directora de los Premios Quirino de la Animación Iberoamericana
Silvina Cornillón, directora de los Premios Quirino de la Animación Iberoamericana · Fotografía: Premios Quirino / Verónica Oliver

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"Que el evento no pierda identidad, que se está yendo a por más, pero sin anabólicos"

En un mundo amenazado por la guerra y la inestabilidad, las citas culturales son de las primeras en verse afectadas. “Los desafíos son grandes para todos los eventos”, reconoce Cornillón, “Es importante entender cuál es el camino a seguir, de dónde sacar los recursos y realizar un complejo encaje de las piezas” para poder seguir mirando de frente al sector de animación Iberoamericano, que en los años de existencia de los Quirino ha aceptado cada propuesta con entusiasmo generando “un círculo virtuoso increíble”. Un sector que a causa de los vaivenes políticos de los últimos años ha sufrido importantes transformaciones. Los Premios Quirino 2026, que están dominados en número de finalistas por España y Portugal, sirven como termómetro para el estado del sector.

En las nominaciones de este año se percibe que “España siempre está a la cabeza, incluso en lo que tiene que ver con una concepción de industria. Tiene una gran solidez desde hace muchos años”, señala Cornillón. “Y también es cierto que se ve como en el caso de otros países vemos trayectorias que vienen con un gran impulso que de pronto desaceleran. Y se siente”. Aún así, hay optimismo y brotes de esperanza de cara al futuro. “Por ejemplo, en la selección de largometrajes había hasta 19 títulos, que es un dato altísimo”, recuerda Cornillón, “Y cuando miras las películas nominadas hay un muestreo realmente interesante y que refleja también la persistencia del sector”. Un ejemplo es el de ‘Corazón de las tinieblas’, de Brasil, con años de desarrollo y que muestra que el país lucha “contra viento y marea”; o la mexicana ‘Soy Frankelda’, de Arturo Ambriz y Roy Ambriz, la primera película con técnica stop-motion del país.

La resiliencia frente a las adversidades ha sido clave en la supervivencia de la animación iberoamericana y lo es también en el pulso de los Quirino, que buscan renovarse y fortalecerse año a año. “Una de las novedades del evento este año es que se amplía la duración del foro de coproducción para otorgar mayor tiempo a las reuniones”, resalta Cornillón. “Esa decisión nos pareció clave porque entendemos que es un momento en el cual hay que apostar por los negocios, hay que poder potenciar esas reuniones y esos encuentros. Y también tiene que ver con hacer un muy buen uso de la inversión que cada empresa hace al venir a nuestro evento, ya sea con fondo público o sin ningún tipo de apoyo”. Con el nuevo calendario, las reuniones empezarán desde el primer día. Se reforzará también todo el trabajo realizado con el Laboratorio de futuros tras un año de extenso trabajo con la intención de “recapitular todo en una nueva sesión”. El evento contará, además, con las habituales actividades paralelas como la Mesa de la mujer en la animación iberoamericana. Asimismo, desde la organización buscarán nuevos perfiles entre los profesionales que acuden a la cita paraque se integren con “los players habituales”, buscando “cómo cambiar un poco las formas tradicionales de producir y de financiar proyectos”, así como seguir reflexionando en el camino necesario para que “la animación se afiance como industria y que se perciban como un sector independiente”.

Fotograma promocional de 'Decorado', de Alberto Vázquez
Fotograma promocional de 'Decorado', de Alberto Vázquez · Fotografía: Premios Quirino

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“[Reflexionar sobre] cómo cambiar las formas tradicionales de producir y de financiar proyectos”

Los Premios Quirino seguirán, en definitiva, “generando espacios”, así como “buscando oportunidades y alianzas incluso en otros territorios”. “Hay un objetivo ahí, que esperamos poder cumplir en el futuro, para poder darle lugar a delegaciones que vengan de otros territorios en nuestro evento”, describe Cornillón. “Un encuentro que sea distinto, sea especial y sea cuidado, pero sin perder el ADN de lo que es Premio Quirino”. Este año ya hay un guiño a esta iniciativa con la inclusión en el jurado de Marlyn Montano, directora ejecutiva de PlayLab Animation Studio, Inc., presidenta del Consejo de Animación de Filipinas (ACPI) y miembro del consejo de administración de la Asociación de TI y Procesos Empresariales de Filipinas (iBPAP). “Un objetivo que tiene que ver con cómo ampliar y darle en nuestro evento lugar a estos otros territorios, pero de manera orgánica, de manera integrada”, reafirma Cornillón.“Quirino no viene a decirle a nadie cómo se hacen las cosas, sino que cree en ese espíritu de lo colectivo. Me parece que entendemos que las adversidades van a seguir existiendo y ahí es donde nos parece que es importante trabajar en esa unidad, en ese sentido de identidad y en ver cómo esto se transforma también en oportunidades comerciales y de inversión”, concluye la directora.