Entrevista

'Siemprevivas' o el homenaje de Mar López Zapata en el D’A a las trabajadoras sexuales: "Son grandes contadoras de historias"

Mar López, formada en periodismo, se estrena en el Festival D’A con un documental bienhumorado que da el testigo a pioneras de la prostitución en el Raval barcelonés

Madrid·
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Fotograma promocional del documental 'Siemprevivas', dirigido por Mar López Zapata
Fotograma promocional del documental 'Siemprevivas', dirigido por Mar López Zapata · Fotografía: D'A Festival Cinema Barcelona

Las “siemprevivas” son seis mujeres canosas, alegres y contestonas que, además, practican el trabajo sexual. “Esta vieja no está muerta”, bromea la sexagenaria Laura Vilar mientras juguetea con el satén semitransparente que le adorna la pierna. Ella fue de las primeras mujeres trans del antiguo barrio chino barcelonés, una profesional del alterne que luchó a pie de calle, en la intemperie más literal. Cuando era joven todavía tuvo que retirarse del oficio para cuidar a su madre; 20 años después, ya entrada en edad, regresó. Las historias que cuenta –y la que ha vivido ella misma– sobrepasan la cuadratura de la gran pantalla.

Así lo entendió Mar López, que conocía a Laura y a sus compañeras gracias a la investigación de su madre, especializada en psicología del colectivo de trabajadoras sexuales. López se encontraba cursando el máster en Teoría y Práctica del Documental Creativo de la Universidad Autónoma de Barcelona y, en 2019, empezó a entrevistar al aquelarre de las “siemprevivas” para conservar sus vivencias, un proyecto “sin ambición cinematográfica”. Con los primeros materiales entre manos, naturalmente y como apunta la misma Laura en el film, quedó en evidencia que aquellas eran vivencias dignas de película. Explica Mar López a Kinótico desde el D'A - Festival de Cinema de Barcelona que Laura, Marga, Vicenta, María Florinda, Zully y Ana, las seis del aquelarre, le hablaron de “historias que nos faltan, sobre la vejez, la memoria y tantos otros temas que a nosotras nos atraviesan”.

“Al haberlo filmado prácticamente en familia, sentíamos cierto recelo de abrirlo a otras personas”, pero en el año 2022 tuvieron la oportunidad de participar en la residencia audiovisual de La Bonne, el Centre Cultural de Dones Francesca Bonnemaison de Barcelona. Al visualizar todo el material y hacer las primeras propuestas de montaje, “nos dimos cuenta del increíble potencial de este documental”. Entonces, tuvieron que delegar, abandonando la calle para ir hacia lo cinematográfico. “Aquí entra Marina Freixa, que es montadora y amiga nuestra. Yo soy muy [seguidora] de la intuición, pero Marina me dirigió”, desde lo que funcionaría para quien no haya pisado nunca la calle Robadors, es decir, “desde el ‘esto no me emociona, no puede ser’”. La cineasta y montadora Marina Freixa se dio a conocer gracias a ‘Els buits’, codirigida junto a Sofia Esteve e Isa Luengo, quienes preparan ahora –a seis manos con López– un documental sobre la compañía teatral Las Huecas.

Mirando la realidad poliédrica de la calle, cuyas violencias se generan en una compleja intersección entre cómo se las percibe en términos de raza, edad, clase y jerarquía dentro del propio grupo de trabajadoras sexuales, la cineasta supo que, en cualquier caso, no querían “caer en el sensacionalismo y no queríamos hacer un ‘Callejeros’”. ‘Siemprevivas’ tenía que sentirse una película oxigenada, infundida del sentido del humor de sus protagonistas. Porque, reconoce López, incluso a pesar de las condiciones laborales, la presión institucional por expulsarlas y unos historiales familiares terroríficos, estas mujeres disfrutan de su profesión y “les encanta reírse de ellas mismas”. Así es que en su debut el Raval es diurno, respira al son de risas y compases de jazz, y en cada esquina puede haber un café donde sentarse a charlar, comer o escribir.

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"Teníamos muy claro que queríamos obedecer al lema de ‘nunca sobre las putas sin las putas’"

“Teníamos muy claro que queríamos obedecer al lema de ‘nunca sobre las putas sin las putas’. Queríamos hacerlas partícipes, porque realmente tenemos mucho por aprender, por escuchar y también por recibir de su creatividad. Algunas anécdotas que nos contaban nos parecen increíbles, pero acordamos que nos creeríamos toda su fantasía”, cuenta la cineasta acerca de las condiciones que se impusieron a la hora de rechazar los lugares comunes más “peliculeros” sobre la realidad de la prostitución. "El trabajo sexual merece ser visto de cerca", insiste López. De entrada, por su capacidad de reflejarlas aristas de la relación de cualquiera con lo personal y con lo laboral: “Me he sorprendido reflexionando sobre mi trabajo. Yo nunca he seguido ‘el camino del éxito’, pero ellas me han ayudado mucho a cuestionar cómo nos relacionamos con la identidad y con el oficio”. Añade: “También están cuestiones sobre la sexualidad, la edad y los prejuicios y fantasías de cada quien”.

Imagen del documental 'Siemprevivas', dirigido por Mar López Zapata
Imagen del documental 'Siemprevivas', dirigido por Mar López Zapata · Fotografía: D'A Festival Cinema Barcelona

Para la cineasta, este grupo de profesionales del encuerparse, mujeres que se ganan la vida poniéndose en escena, se descubrió como un referente inmediato. En fin, “son unas grandes contadoras de historias”, con especial interés por relatarse y ninguna frontera entre el fuero interno y su cara visible. “Cada una tiene un mundo del que se acuerda y que ahora, muchos años después, ha vuelto a sacar a la vida”, explica López, quien pone especial énfasis en lo inesperado del regreso de sus protagonistas al trabajo –especialmente en el caso de Laura, tras veinte años sin ejercer y en apariencia la más acomodada de todas–. “El trabajo le regala estar en contacto con las compañeras, la comunidad”. ‘Siemprevivas’ procura aclarar que la prostitución es un camino elegido y una solución posible ante la acuciante crisis de la soledad no buscada.

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"Yo lo que propongo es escuchar y pensar en nuestros propios prejuicios, en nuestra propia moral"

“Los últimos años ha habido más interés por representar historias sobre el trabajo sexual, pero no sé por qué sigue siendo súper incómodo todavía, como un tema que plantea un falso debate”, reconoce. “Yo lo que propongo es escuchar y pensar en nuestros propios prejuicios, en nuestra propia moral. Porque lo que pesa más en el tema es la moral de cada quien. Juzgamos muy pronto la decisión de una persona, como si fuera cosa de un día, y la llevara a ser más o menos dignas”. Así se posiciona la directora, aunque reconoce haberse sorprendido ante la división que el tema genera aún dentro del cine. “Me sorprende cómo a veces, en ambientes que pueden ser amables para otras comunidades, no sea igual con el trabajo sexual”. Mar López pide: “Escuchar, y escuchar lo primero, eso es lo más importante”.